EL CONSEJO DE LA SEMANA
Parece una película del Oeste, pero no lo es, son las múltiples denominaciones de las grasas que andan circulando por nuestras arterias obstruyéndolas y dañándolas. Cuando nos realizamos un análisis de sangre, solemos centrarnos en el colesterol pero ¿sabéis que hay varios tipos de colesterol, y que hay otras grasas que también son perjudiciales? ¿Por qué si dos personas poseen la misma cantidad de colesterol una está medicada con fármacos y otra no?
El control del colesterol sirve para mucho más que para lucir el bikini en verano. Estamos hablando de salud y de reducir el riesgo de muertes por infartos y por trombosis cerebrales. Es verdad que nunca sabemos qué nos deparará el futuro, seguro que alguien conoce el caso de personas delgadas y deportistas que caen fulminadas por un infarto. Es verdad que el que te toque una de estas enfermedades es como participar en una rifa, si compras “más papeletas” porque te cuidas menos, mayor probabilidad tienes de que “te toque el premio”.
El control del colesterol sirve para mucho más que para lucir el bikini en verano. Estamos hablando de salud y de reducir el riesgo de muertes por infartos y por trombosis cerebrales. Es verdad que nunca sabemos qué nos deparará el futuro, seguro que alguien conoce el caso de personas delgadas y deportistas que caen fulminadas por un infarto. Es verdad que el que te toque una de estas enfermedades es como participar en una rifa, si compras “más papeletas” porque te cuidas menos, mayor probabilidad tienes de que “te toque el premio”.
Así que os planteo que pongáis en
una balanza lo bueno de disfrutar sin complejos de la vida sedentaria y los
placeres de la mesa en abundancia o el sacrificio que supone realizar ejercicio
y privarse de alimentos que están muy ricos pero contienen un montón de grasas
y azúcares.
Una vez tuve un paciente que vino
a recoger los resultado de una analítica de sangre y que presentaba un
colesterol bastante por encima de lo deseado. Después de explicarle las
consecuencias que podría acarrearle para su salud y de todos los alimentos de
los que tendría que prescindir, me contestó que él había vivido una posguerra y
que había pasado mucha hambre y ahora, por suerte, no le faltaba de nada en la
nevera y que ni por su salud se iba a privar de todo lo que le gustaba, que la
muerte le llegaría cuando fuese su hora, independientemente de lo que comiera.
Así que quería que le mandase una pastilla porque no iba a dejar de
comer. Y es que, los médicos, no estamos para cambiar la forma de vida de los
pacientes, sólo para dar consejo. Luego es el paciente el que tiene que cambiar
por sí mismo.
Y es aquí donde aparecen nuestros
protagonistas: el bueno, el feo y el malo
Cuando nos hacemos una analítica
para ver los niveles de colesterol debemos diferenciar entre el colesterol
total, el HDL colesterol, el LDL colesterol y los triglicéridos.
El HDL colesterol, es el bueno,
el que nos protege las arterias y el que se asocia a que no tengamos infartos
cardiacos ni trombosis cerebrales. Y este hay que tenerlo alto.
El LDL colesterol es el malo, el
que aumenta cuando tomamos grasas saturadas en la bollería industrial, en los lácteos,
en el queso curado, en las grasas de origen animal... Éste es el que tapona las
arterias y produce las anginas de pecho, los infartos cardiacos y las trombosis
cerebrales.
El colesterol total es la
cantidad de grasa total, el bueno y el malo incluidos, así que si el colesterol
total está elevado pero el HDL también, no hay mayor problema; pero si el
colesterol total está elevado y el LDL también no es buena señal y si además se
añade un HDL bajo pues el problema se incrementa. Aunque a veces el colesterol
total es normal pero ante un HDL un poco bajo hay que incrementar el consumo de
grasas monoinsaturadas… en fin, difícil de interpretar por los pacientes.
Los triglicéridos son otra grasa
de la sangre que yo he denominado “el feo” porque también ayuda a endurecer las
arterias, pero a diferencia de las anteriores, no se eleva por el consumo de
grasa sino por un consumo desmedido de azúcares y alcohol. Es por eso que a
veces el médico puede decir que tienes una grasa elevada en la sangre y te
restringe el consumo de alcohol, las bebidas azucaradas, el pan o la pasta.
Y ¿por qué mi vecino, que tiene
los mismos niveles de colesterol que yo, toma pastillas y yo no?
El iniciar un tratamiento con
hipocolesterolemiantes (pastillas para bajar el colesterol) es casi un arte,
porque no solamente se valora el número que aparece en la analítica sino los factores
de riesgo cardiovascular.
Estos factores son las “papeletas
para la rifa” de las que hablábamos antes.
Hay unos que son heredados como
el ser varón o el tener un familiar de primer grado que haya fallecido de un
infarto al corazón.
Hay otros factores que se ganan
con el tiempo y tampoco se pueden evitar: las mujeres en la menopausia se
equiparan con el hombre en cuanto al riesgo cardiovascular porque ya no tienen
la buena influencia de los estrógenos.
Tampoco podemos evitar el ser
diabéticos o hipertensos. En estos casos lo único que podemos hacer es tener un
buen control de la enfermedad.
Y por último hay factores que
podemos modificar como son el sobrepeso, la inactividad y el consumo de tabaco.
Pues con la cantidad de LDL, de
HDL, la edad, y los otros factores de riesgo cardiovascular el médico une todas
las piezas y decide si el paciente sale de la consulta con la receta de la pastilla
o no.
Aunque sea cual sea la decisión (pastilla
si o pastilla no), el primer escalón de tratamiento es dejar de fumar, alcanzar
el normopeso si el paciente tiene sobrepeso e incrementar la actividad física,
según indica la guía elaborada en el 2013 por la American Heart Association
para el manejo del colesterol.
¿Qué podemos hacer para disminuir
el LDL colesterol, el malo?
* Mantener
una dieta variada con abundancia de cereales, verduras y frutas
* Reducir
el sobrepeso
* Disminuir
el consumo de carnes rojas a 2 días en semana y un máximo de 3-4 huevos en
semana
* Consumir
productos lácteos desnatados
* Evitar
el consumo de bollería industrial, frituras y alimentos precocinados
* Cocinar
preferentemente con aceite de oliva
* Realizar
ejercicio físico.
¿Cómo se puede aumentamos el HDL
colesterol, es decir, el bueno?
* Consumiendo
grasas monoinsaturadas que vamos a encontrar en el pescado azul; en los frutos
secos, en especial en las nueces y las almendras; en el aceite de oliva, el
aguacate, en la soja y sus derivados.
* Eligiendo
alimentos ricos en fibra soluble que encontramos en los cereales integrales, en
las legumbres, en la fruta y la verdura
* Alimentos
ricos en polifenoles como son los frutos rojos (arándanos), el cacao, el té.
¿No os suena todo esto a algo que
ya os he contado antes? ¡Ah si! ¡Ya caigo! Esta es la dieta mediterránea.
LA DIETA DE LA SEMANA
DIA 1
DESAYUNO:
·
Café con leche desnatada.
·
Pan integral con jamón serrano.
MEDIA MAÑANA:
·
Café con leche desnatada.
·
Fruta.
COMIDA:
·
Legumbre.
·
Tomate cortado en rodajas y aliñado con orégano y una cucharada de
aceite de oliva.
·
Yogur desnatado.
MERIENDA:
·
Café con leche.
·
Barrita de cereales.
CENA:
·
Pescado blanco a la plancha.
·
Judías verdes con una patata pequeña.
·
Fruta.
DIA 2
DESAYUNO:
·
Café con leche desnatada.
·
Cereales integrales.
MEDIA MAÑANA:
·
Café con leche desnatada.
·
Fruta
COMIDA:
·
Filete de ternera a la plancha.
·
Pimientos asados con una patata cocida y aliñados con el jugo que han
soltado los pimientos al asarlos.
·
Fruta.
MERIENDA:
·
Smoothie.
CENA:
·
Ensalada completa con una lata de atún.
·
Yogur desnatado.
DIA 3
DESAYUNO:
·
Café con leche desnatada.
·
Pan integral con aceite.
MEDIA MAÑANA:
·
Café con leche desnatada.
·
Fruta.
COMIDA:
·
Legumbre.
·
Ensalada de lechuga y tomate.
·
Yogur desnatado.
MERIENDA:
·
Café con leche.
·
Pan con jamón serrano.
CENA:
·
Filete de pollo a la plancha.
·
Espárragos.
·
Fruta.
DIA 4
DESAYUNO:
·
Café con leche desnatada.
·
Cereales integrales.
MEDIA MAÑANA:
·
Café con leche desnatada.
·
Fruta.
COMIDA:
·
Chuletas de cordero. El cordero tiene más grasa que la ternera y el
pollo pero su uso ocasional está aceptado incluso en las dietas de pérdida de
peso.
·
Ensalada.
·
Fruta.
MERIENDA:
·
Yogur con nueces.
CENA:
·
Pescado blanco a la plancha.
·
Alcachofas.
·
Yogur desnatado.
DIA 5
DESAYUNO:
·
Café con leche desnatada.
·
Tostadas de pan integral con mermelada.
MEDIA MAÑANA:
·
Café con leche desnatada.
·
Fruta.
COMIDA:
·
Pescado azul a la plancha con una patata cocida de guarnición.
·
Ensalada de escarola con zanahoria.
·
Yogur desnatado.
MERIENDA:
·
Café con leche.
·
3 galletas Digestive.
CENA:
·
Ensalada completa con un huevo duro.
·
Fruta.
DIA 6
DESAYUNO:
·
Café con leche desnatada.
·
Cereales.
MEDIA MAÑANA:
·
Café con leche.
·
Fruta.
COMIDA:
·
Pasta con verduras.
·
Yogur desnatado.
MERIENDA:
·
Café con leche.
·
Pan con queso semicurado.
CENA:
·
Ensalada con gulas.
·
Fruta.
DIA 7
DESAYUNO:
·
Café con leche desnatada.
·
2 huevos pasados por agua.
·
Pan integral.
MEDIA MAÑANA:
·
Café con leche.
·
Fruta.
COMIDA:
·
Ensaladilla rusa.
·
Yogur desnatado.
MERIENDA:
·
Café con leche.
·
Barrita de cereales.
CENA:
·
Filete de pollo o de pavo a la plancha.
·
Ensalada.
·
Fruta.